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ÁREA PRECARIA

TEMA 1

Tema 1:La psicologia de la instruccion y su importancia.

Se podría decir que la psicología de la instrucción, según el autor, tiene sus raíces en 1913,  cuando Thorndike une el paradigma psicológico con el educativo, pero hasta 1969 con Glaser y Resnick no se tenían en cuenta ni se representaban en los estudios las verdaderas condiciones del aprendizaje humano. Estos autores apostaban por un mayor desarrollo de la teoría prestándole una mayor atención a los aspectos socio-emocionales y a los contenidos curriculares específicos.

 

Glaser y Resnick (1972) realizaron una segunda revisión, ahora se centraron también en “por qué” se aprende (no solo “como”). Siguieron la doctrina de Bruner (1964), hallándose entre la teoría descriptiva y la prescriptiva

 

Si bien la psicología siguió avanzando de las manos de muchos otros autores, no es (bajo mi punto de vista) hasta Vygotsky cuando se produce otro gran avance. Este autor rompió con las corrientes conductivistas de la época y explicaba la conciencia como “actividad socialmente significativa”. Esto quería decir que nos conocemos a nosotros mismos a causa de nuestras interacciones con los demás. Según Vygotsky , llegamos a conocernos gracias a la mediación de los instrumentos psicológicos. Pero si hay algo realmente importante en la teoría de Vygotsky es la mención de la zona de desarrollo próximo .

 

Gracias a esta teoría, podemos saber que aspectos del niño están en proceso de maduración y cuales aun no pueden ser aprendidos por él. Lo que ya sabe el alumno sería lo que llamamos “la base”, y lo que puede hacer con nuestra ayuda es la zona de desarrollo próximo, que pasará a ser un instrumento psicológico perteneciente al niño si madura correctamente.

 

Bajo mi humilde punto de vista, gracias al nacimiento de esta teoría cobró sentido comenzar a hablar de pruebas de nivel y de enseñanza individualizada. Nos dimos cuenta de que el aprendizaje tiene que ser, obligatoriamente, un proceso gradual y el maestro debe ser un guía que ayude a que el alumno madure sus procesos cognitivos.

 

La instrucción, y su psicología, habían sido estudiadas dentro de la Psicología de la Educación. Hoy en día ya se distinguen, no por su objeto de estudio que es el mismo, sino por la manera de tratarlo.

 

La Psicología de la instrucción tiene en cuenta, sobre todo, al alumno, lo cual me parece imprescindible cuando hablamos de procesos de enseñanza aprendizaje, porque ¿ Quién es el que aprende? ¿A quién va dirigida la educación? Bien está que prestemos atención a aspectos del profesorado así como a teorías metodológicas que estén de acuerdo con las necesidades del alumnado, pero ¿Cómo podemos desarrollar las mejores técnicas si no conocemos los aspectos psicológicos del alumnado, si no sabemos como aprende?.

También tiene en cuenta el contexto, algo que resulta fundamental cuando hablamos de educación.

 

La Psicología de la educación se ha ido dividiendo en diversas ramas de estudio, así como la psicología de la instrucción. Han aparecido la psicología escolar, la psicología del desarrollo, etc. Todo apunta a que la especialización, como en todas las ciencias, es precisa cuando hablamos de algo tan complejo como resulta ser la educación.

 

No cabe duda de que teorías hay muchas, para todos los gustos. ¿Estamos aplicándolas? ¿Tenemos los maestros las suficientes competencias como para introducir las teorías psicológicas correctamente, siguiendo la demanda de nuestro centro y nuestro alumnado específico? Mi respuesta es no.

 

No porque tenemos poca o ninguna idea sobre psicología. Porque no le damos la suficiente importancia a la educación, comenzando por al propia administración. Porque no hacemos todo lo que podemos y porque algo como la docencia, que debería ser vocacional, se ha convertido en muchos casos en conseguir un trabajo de funcionario estable con dos meses de vacaciones pagadas al año.

 

Quizás pueda sonar muy brusco por mi parte hablar de estos temas cuando estoy comentando un texto del nacimiento y evolución de la psicología de la instrucción, pero creo que deberíamos empezar por concienciar a los docentes de lo importante que es nuestra labor para con la sociedad. De todos los futuros que tenemos en nuestras manos y de lo mucho que podemos ayudar a cambiar el mundo y a crear una sociedad mejor.Este es, sin ninguna duda, el camino que debemos seguir y, ¿Cómo hacerlo sino conocemos que procesos mentales siguen aquellos con los que vamos a trabajar? ¿Cómo hacerlo si no conocemos las mejores herramientas?

 

Definitivamente, los planes de estudio deberían cambiar y sacar de todos nosotros ese psicólogo que llevamos dentro.

 Carlos Guerra Gómez

LA PSICOLOGÍA DE LA INSTRUCCIÓN, HISTORIA, DESEOS E INTERROGANTES

La Psicología de la Instrucción tenía muchos parientes de todos los lugares. Uno de ellos era la Psicología de la Educación. Les unía un gran lazo afectivo, pues podemos decir que la psicología de instrucción había sido parte de ella y habían convivido juntas toda su vida, aunque ya se sabe que con la evolución todos vamos cambiando y adaptándonos al medio. Así pues, ésta decidió inclinarse más por el proceso de enseñanza – aprendizaje, y todo lo que tuviera que ver con los contenidos curriculares distribuidos en áreas científicas.

 

Su prima, la Psicología Escolar, también quiso formar parte del proceso de enseñanza- aprendizaje, pero como era más tímida, prefirió trabajar un aspecto más singular y diferenciado, ya se sabe, estudiando trastornos del aprendizaje, diagnosticando, etc.

 

Podemos decir, a su vez, que esta familia era muy dependiente de Psicología del Desarrollo, siempre la tenían en cuenta, y sus decisiones parecían influir en el que hacer de las demás, pues no podían trabajar sin saber con quien estaban interactuando.

 

Dentro de esta rama, podemos incluir a una vecina, que no tiene el mismo nombre, “Psicología”, pero desde que llego siempre se han mantenido muy unidas, se llama Didáctica, se llevan bien aunque tienen algunas diferencias, pues la Psicología de la Instrucción desde que comenzó ha hecho mucho hincapié por investigar sobre los aspectos individuales, internos al alumno, y Didáctica, al ser más mayor siempre se ha sentido más cómoda tratando con personas de más edad, en este caso, con los profesores y con su forma de enseñar.

 

Como vemos, cada miembro de la familia es necesario, pues aunque parezcan iguales, cada una esta especializada en un campo distinto haciendo que todas sean complementarias e indispensables.

 

Nuestra protagonista de la historia, Psicología de la instrucción, unida a todos sus familiares, quería cambiar el proceso de aprendizaje, estaba harta de que el protagonista fuera el docente, así que hizo  realzar la figura del alumno. Estaba convencida de que para progresar la sociedad debía de fomentar el “enseñar a pensar”, si el lector me lo permite, defenderé esta idea con todas mis fuerzas, pues creo que la instrucción debe ayudar al sujeto a crear sus propios pensamientos. No podemos crear meras fotocopias de libros por las dos caras, si no que debemos dotar a la persona de las herramientas y los instrumentos para que ellas sean capaces de crear y modificar sus esquemas cognitivos.

 

Debemos ir proporcionándoles el control de su propio aprendizaje. Aprendizaje entendido no como un proceso memorístico, en el que el acto final es la exposición de los conocimientos en un examen si no como un proceso por el cual vamos modificando nuestra visión, vamos creando nuestros propios esquemas y creyéndonoslos  a la vez que formamos una opinión sobre el mundo al que se nos deja entrar.

 

Respuestas a preguntas que lanzamos al aire para ser contestadas. Y no respuestas a ningún tipo de interrogante que el maestro lanza en muchas ocasiones a sus alumnos sin saber si les suscita la mínima duda.

 

Por todo esto, y por haberle adjudicado al discente en el reparto de papeles el de protagonista, deberá ser el centro de las miradas, de donde surgirán las dudas , las reflexiones, las tareas…deberá tomar un papel activo, en el que se tengan en cuenta sus intereses y el contexto social donde se encuentra.

 

Me resulta difícil separarme de un texto leído con el que estoy totalmente de acuerdo y me parece imposible desvincularme con todo lo que dice, pues mi aprendizaje al ser activo (como pienso que lo es) hace que esto que leo se vaya integrando de una forma u de otra en mi pensamiento.

 

Todo un cambio, ¿verdad? ¿Pero es esto imposible? No creo que haya nada imposible, pues si el ser humano ha conseguido volar, crear una bomba atómica, llegar a la luna, crear un sistema por el cual nos podemos comunicar con cualquier parte del mundo a través de un ordenador…cambiar el proceso de enseñanza- aprendizaje, comparado con todo lo anterior es facilismo, aunque parece que en nuestra sociedad es muy costoso, tal vez, y estas son algunas preguntas que lanzo: ¿Todo el mundo quiere abandonar su método de dar clase? ¿Alejarse de lo tradicional? ¿Están dispuestos a cambiar? ¿Se puede llevar a cabo según se encuentra el sistema educativo? ¿Podemos ver algún ápice de este nuevo paradigma en el que encuadra la instrucción en el siglo XXI?

 

Si desde 1913 con Thorndike, hasta la actualidad, pasando por Glaser (1972), Wittrock y Lumsdaine (1977), Gagne- Briggs, Collins(1977), Beltran (1993)…podemos ver una gran evolución y un paso de una época a otra… ¿Por qué no vamos a poder conseguirlo?

 

LARA