Blogia
ÁREA PRECARIA

TEMA 6

Modelo cognitivo de escritura

La verdad es que me paro a pensar y me cuadra lo leído en el texto. Ahora mismo, no hace falta pensar en otros trabajos. Por un lado tengo que ver el tema (en este caso está muy claro), quiénes lo van a leer (Eladio, mis compañeros, etc.), y eso es algo a tener en cuenta. A lo mejor no lo escribiría igual si lo fuesen a leer alumnos de primaria, o a lo mejor sí, ¿por qué no?

 

Sigo analizando y efectivamente estoy usando la memoria a largo plazo. A ver, tengo que pensar en si recuerdo algo sobre este tema, y a ello llego mediante reflexión y pensamiento. Aunque no escriba nada de algún conocimiento anterior, no quiere decir que no la haya usado.

 

Y pasamos al punto gordo: la memoria de trabajo. Vamos, a ver yo después de leer el texto que han dejado los compañeros, he tenido que traducir lo que decía, interiorizarlo con mis propias palabras y expresarlo como estoy haciendo ahora. Pero antes de ponerme al teclado he tenido que organizar como lo voy a hacer, ver que metas quiero conseguir. Como decía al principio, si lo que quiero es colaborar con mi reflexión para que los compañeros puedan sacar algo positivo lo haré de una forma, si quiero soltar un rollo y que la gente se aburra y no lo termine de leer lo haré de otra. Y antes de ponerme a generar, he organizado mis ideas, y he llamado a mi memoria de largo plazo para ver si podía ayudarme con alguna que ya tuviese antes. Cuando ya he tenido las cosas claras me he puesto a escribir.

 

Y por último, falta lo que se debe hacer siempre, sobre todo en los exámenes. Revisar y corregir aquellos errores e ideas que no quedan claras. La verdad que está mal decirlo y no hacerlo, así que con su permiso no os aburro más y voy a ver si me queda clara la reflexión.

 

Bueno sí, os aburriré un poco más, se me ha olvidado un punto importante en esta reflexión. La escritura no puede ir separada de la lectura. No me imagino a ningún buen periodista o ningún buen escritor, no saber leer bien. Al igual que no me imagino a ningún buen lector, no saber escribir con claridad. A lo mejor ese es mi problema, que ejercito poco el buen arte de la lectura. Es un gran fallo lo reconozco, pero la verdad es que no es una de mis pasiones, pero si algo aprendí en Magisterio y en mis prácticas es que a los alumnos hay que motivarles a que lean. Sí sí, motivarles no obligarles a leer. No me creo que ningún alumno de primaria o secundaria no tenga interés por ningún tipo de lectura, siempre decimos que hay que centrarnos en los intereses de los alumnos, y a lo mejor no nos damos cuenta que obligarles a leer el Quijote no es su centro de interés, pero si conseguimos motivarlos y que cojan el gusanillo de los libros, al final lo acabarán leyendo y quien sabe sino escribiendo otro, ya no por la fama y la fortuna, sino por afición, pues la escritura, al igual que cualquier otro “vicio” puede ser muy saludable.

 Ahora sí, no te aburro más y voy a revisar mi reflexión.

Juanma

Tema 6: Primero leer, luego escribir

Todos hemos empezado más o menos de la misma manera, utilizando métodos silábicos o alfabéticos.

 

Si bien hoy por hoy nos parece que leer o escribir es una tarea simple, no debemos olvidar que un día fue muy difícil para nosotros comenzar a realizar nuestros primeros trazos en un papel o comprender aquellas primeras frases que leíamos y por supuesto el tiempo que nos llevo realizar todo este proceso: psicomotricidad fina, pinza digital, cuadernillos...

 

Desde aquel “mi mamá me mima” hasta este momento todos hemos ido pasando por una serie de etapas. Aun recuerdo que cuando estaba iniciándome en la lectura me fijaba más en la forma que en el contenido. Era incapaz de comprender un texto sin realizar una segunda lectura. Con la experiencia todos vamos entendiendo lo que el autor nos quiere transmitir y vamos siendo capaces de obtener las ideas principales y a obviar aquellas que son más superficiales, así como deducimos las palabras que no entendemos por el contexto.

 

Pero, ¿y la escritura? Para mi, leer es algo mucho más mecánico que escribir. Escribir es un arte en si mismo, es crear. Para poder escribir se nos requiere conocer algunas herramientas: gramática, ortografía, vocabulario... al igual que debemos adaptarnos al registro que queramos utilizar.

 

Si en la lectura podemos estar algo más seguros debido al vocabulario pasivo del que disponemos, cuando estamos escribiendo debemos manejar las palabras que vamos a utilizar así como cuando usarlas y que estructuras gramaticales utilizaremos para expresar mejor nuestras ideas, nuestra concepción del mundo que nos rodea.

 

¿Cómo se realiza este proceso? ¿Por qué un niño no puede expresar sus ideas de la misma manera que un adulto? Desde mi punto de vista tiene mucho que ver con el proceso cognitivo en el que se encuentre el niño, quizás más con el desarrollo del lenguaje que tiene que con el aprendizaje de normas.

 

El lenguaje tiene que ir desarrollándose (influenciado por los estímulos que afecten al sujeto) para poder expresarse. Por lo tanto, un niño que lea poco y al que le sea exigido escribir, sea poco capaz de realizar la tarea demandada con éxito. Tampoco podemos adelantarnos a su nivel de desarrollo cognitivo, tenemos que ir a la par para que el niño vaya aprendiendo poco a poco a utilizar el lenguaje en contextos más amplios y consiga expresar sus ideas y sentimientos (estos últimos son los más difíciles de expresar) en el futuro.

 

Para concluir, me gustaría decir que algo funciona mal en nuestro sistema educativo, pues personas universitarias siguen cometiendo abundantes faltas de ortografía y no aprecian la lectura. Quizás deberíamos empezar por motivar a nuestros alumnos a leer un poco más, pues es la clave para poder expresarse correctamente.

  Carlos Guerra Gómez

LA LECTURA Y ESCRITURA DESDE LA PERSPECTIVA CONSTRUCTIVISTA: UNA VISIÓN PRÁCTICA Y SIGNIFICATIVA EN LA ADQUISICIÓN DE ESTAS DESTREZAS.

Introducción 

El constructivismo, propone que el conocimiento es un producto de la propia construcción que el sujeto hace al interactuar con el mundo e intentar comprenderlo. En esta interacción, las diversas experimentaciones que hace un niño a través del tiempo son muestras de su esfuerzo por comprender, las cuales le permiten ir modificando sus esquemas o estructuras mentales, superando las limitaciones que le proporcionaba inicialmente su conocimiento previo.Como acción educativa, este enfoque pone toda la atención en el aprendizaje considerándolo como un proceso interno de “re - invención” de todo aquello que sea objeto o contenido a conocer, con todas las implicancias sociales y afectivas que este proceso conlleva. 

 Comenzaré exponiendo estas tres afirmaciones de los estudios de Vygotski; que considero claves para analizar el tema que nos acontece:

-  La construcción del conocimiento no es un producto del trabajo individual, sino de la interacción social.

-  Las funciones psicológicas superiores son el resultado del desarrollo social y no del biológico, y se adquieren a través de la internalización del lenguaje.

-  El lenguaje surge como un medio de comunicación entre el niño y las personas de su entorno. Más tarde se convierte en lenguaje interno que contribuye a organizar el pensamiento del niño

Punto de partida 

La alfabetización es algo que comienza mucho antes de entrar a la escuela, y continúa a lo largo de nuestra vida en tanto seamos usuarios del lenguaje escrito.Los niños, al ingresar a la escuela, ya tienen muchos conocimientos acerca del mundo en general y del lenguaje escrito en particular. Poseen unos conocimientos previos acerca de una “cultura letrada”; un lenguaje escrito que les llega desde la televisión, la publicidad, las revistas… Poseen conocimientos como: que la lectura y la escritura se “hacen” de izquierda a derecha, que se escribe en renglones o se lee siguiendo una línea horizontal, que los cuentos casi siempre comienzan y terminan con las mismas palabras, etc. Por este motivo se requiere que éstos sean considerados o reconocidos como aprendizajes válidos, y se tome siempre en cuenta lo que los niños saben. 

Pero cabe destacar aquí otro aspecto: los niños saben leer y escribir antes de ingresar a la escuela, aunque de un modo distinto al del adulto, que ya tiene más experiencia como lector. Ellos hacen uso de las estrategias mentales que le han servido hasta este punto para aprender otras cosas, como por ejemplo, aprender a hablar.Al igual que en el caso de la lectura, los niños hacen uso de lo que saben de la escritura para comunicarse, expresarse, o entretenerse, etc., valiéndose de su propia re - invención del lenguaje escrito. Por medio de este sistema recreado - que tiene sus propias reglas pero no por eso es menos exigente -, van aproximándose al sistema alfabético convencional para escribir, produciendo, experimentando y aprendiendo en un proceso que atraviesa por diversos periodos y etapas de desarrollo.  


Alumnos participativos 

Puede observarse que los niños se muestran más participativos e interesados cuando están jugando, cuando están interactuando con títeres o cuando la abuela les lee interactivamente un cuento; al elaborar una manualidad o pintar un dibujo, escribir una carta o tarjeta en el Día de la Madre, etc.¿Qué tienen en común estas actividades? 

Probablemente ocurra que estén más interesados y activos porque la motivación o curiosidad les surge desde su mundo interno, dadas las características de la actividad en sí misma. ¿Cuál es la magia?

Probablemente ocurra que la información o contenido, o la actividad mental o física, sea asimilable a sus esquemas;  es decir, tienen relación:

- con su vida: su mundo interno, sus vivencias.

- con su realidad: los hechos que le suceden a diario, especialmente lo que tiene que ver con sus emociones.

- con sus intereses: temas como fútbol, juguetes favoritos, “me gustaría que mi mamá no…”, “el recuerdo más bonito que tengo es…”, etc.

 Trabajos contextualizados 

¿Qué utilidad tiene aprender a escribir en la clase una carta que nunca se enviará?¿Vale la pena que un niño se esfuerce en deletrear, si esto no le aporta sentido alguno? 

Se debe recuperar el verdadero sentido y función social que tiene el lenguaje escrito. Los conocimientos adquiridos deben ser efectivamente utilizados cuando el niño los necesite, en las circunstancias en que se encuentre, y deben tener mucha resonancia interna para él. Y es que, además, el niño aprende el lenguaje escrito del mismo modo como aprende el lenguaje oral: como usuario del sistema (y sin pedirle permiso a nadie, como dice Emilia Ferreiro), en circunstancias de comunicación entre las personas.  

Mientras mayor sea la funcionalidad de los aprendizajes, mayor será la posibilidad de relacionarlos con otros contenidos nuevos y nuevas situaciones. Y mientras más resonancia interna tengan esos conocimientos, mayor identidad con ellos y mayor comprensión. La idea es que la actividad pedagógica proponga siempre aprendizajes funcionales e individualizados, donde el niño tenga la oportunidad de poner en práctica lo que sabe y que esto tenga un propósito en sí para él.

 La necesidad de la cooperación 

¿Por qué los niños aprenden tan rápido las reglas de un juego, o la construcción de un juguete simple, o las canciones  en cooperación con sus iguales? 

Actualmente se le está prestando cada vez más atención a las estrategias de trabajo grupal, las que además de reforzar la formación de valores como la solidaridad o la afectividad, son un factor fundamental en el desarrollo del intelecto y del pensamiento lógico. El trabajo grupal permite que los niños puedan confrontar sus diferentes ideas, modificar sus esquemas rígidos y auto - regularse entre sí y a sí mismos en su conducta. Por eso siempre se deberían propiciar interacciones entre los niños, en un trabajo grupal cooperativo, lo cual significa:

- Planificar actividades o metas en conjunto y responsabilizarse de su ejecución.

- Producir juntos algo, con el esfuerzo común de todos los miembros de un grupo.

- Evaluar y aprender del trabajo conjunto, como cuando están jugando en el recreo o fuera de la escuela. 

El aprendizaje grupal es de carácter distinto del aprendizaje individual, pues aquí es el grupo es el que intenta apropiarse del objeto de conocimiento a través de la interacción y como resultado de ello se obtienen dos tipos de aprendizaje: los que se refieren a la adquisición de un saber específico determinado y los que tienen que ver con la interacción social en el momento de trabajar en la tarea. Este proceso será entonces el resultado de una elaboración conjunta que involucrará a todo el grupo en los ámbitos cognitivo, afectivo y social.

 Una última reflexión 

Cuando hay un clima de aceptación y confianza para opinar, el niño pierde el temor a expresar lo que piensa y el temor a equivocarse, lo cual favorece que se interese en autocorregir sus supuestos “errores”. En este sentido, es importante tomar en cuenta la fragilidad del pensamiento ante la crítica, la sanción o la corrección. 

Considerar los principios antes señalados para el aprendizaje de la lengua escrita implica sustituir las actividades utilizadas tradicionalmente por otras que inviten al niño a pensar.  

Finalmente se presentan brevemente algunas líneas para trabajar la escritura de forma significativa al individuo y de forma grupal: 

- Aprovechar todo lo que sabe del mundo y del lenguaje, como punto de partida para cualquier actividad, a través de un amplio diálogo grupal o individual.

- Encontrar la tarea, que es lo que le dará sentido al hacer del grupo. Un método acorde con esta idea son los Proyectos.

- A partir de aquí se crea una situación, en la cual el lenguaje escrito podría ser útil, como un elemento más que entra en juego.

- Luego surge la necesidad de comunicar o expresar espontáneamente por escrito, y la construcción cooperativa de un texto.

- Y finalmente la evaluación crítica del trabajo realizado, y/o su corrección, y la evaluación del proceso grupal que lo llevó a cabo.

ANA

UN MODELO COGNITIVO DE LA ESCRITURA

En los procesos de lecto-escritura  es diferente el esfuerzo cognitivo que demanda cada uno de los procesos. El proceso de lecto-escritura  supone descodificar el texto, entenderlo y reflexionar sobre ello. Cuando uno es pequeño, aprende a leer con una dificultad relativa, lo difícil es entender lo que se lee y reflexionar sobre ello. 

Estos tres procedimientos no les quiero quitar su mérito, pero en mi opinión son procesos mucho más sencillos que la escritura, ya que cuando lees, interiorizas conocimientos que otros escriben, mientras que en el proceso de la escritura uno tiene que pensar sobre qué tema va a escribir, qué quiere conseguir “objetivo”, en las demás personas escribiendo eso y lo que es más importante, “traducir” las ideas propias para que sean entendibles por los lectores.

 

Nuestros pensamientos están influenciados por sentimientos, emociones, experiencias, por inquietudes… y  todo esto es difícil plasmarlo en un papel y sobre todo hacer que llegue a las demás personas.

 

Escribir supone tiempo, esfuerzo, reflexión, vocabulario propio, tener conocimientos propios…

 

En el caso de que estos conocimientos no se tengan, es imprescindible consultar otras fuentes “almacén externo”, para seguir formándose.

 

Una vez que se ha hecho el escrito es preciso que se evalúe, para juzgar su calidad y  para comprobar que las ideas que se han querido expresar efectivamente se encuentran en el texto.

 Por último se revisa su estructura, sus faltas, sus concordancias…

Escribir es una tarea difícil pero no imposible… “a escribir, se aprende escribiendo"

CRISTINA MAROTO ALONSO

EL ARTE DE ESCRIBIR

La tarea de escribir, de pensar, de reflexionar, de llevar todos los pensamientos a un papel. Creo que es una  de las más difíciles, pues precisa de muchas cosas primero, como pensar en todo lo que se quiere decir, ordenarlo, buscar una cierta coherencia, y encontrar todas las palabras para decir todo lo que se desea.

 

Para ello una de las mejores ayuda es la lectura, pues te proporciona vocabulario, expresiones y te va dotando poco a poco de nuevas formas de expresión, que se alejan del lenguaje coloquial donde nos vemos inmersos cada día.

 

Por todo esto, me parece imprescindible el motivar a los alumnos a que lean,  a que escriban, a que vayan ejercitando todas estas técnicas, porque en el fondo creo que el escribir, el comenzar a expresar todo lo que se piensa o se siente requiere trabajo y esfuerzo, si se pretende que aquello que se escriba se pueda entender por el receptor.

 

Conjuntamente tenemos que considerar la escritura como aquella herramienta que nos permite comunicarnos y por ello es esencial. Aunque tal vez, porque no se nos ve la cara, porque nos permite pensar, reflexionar antes de escribir,…, resulta mucho más fácil o más adecuado que el lenguaje. Con esto no quiero restarle importancia al lenguaje, pues el ser humano es un animal social y lo necesita para mantener las continuas interacciones que vivimos todos los días. Pero me gustaría resaltar la importancia de la escritura, pues nos permite llegar a lo más profundo, ya que nos presta ese tiempo que muchas veces al hablar no se tiene.

 

Además otro factor muy importante a la hora de escribir, y que personalmente me fascina, es la creatividad, porque a través de ella puedes crear mundos diferentes, historias misteriosas, personajes extravagantes…que en la realidad no nos encontramos. Por ello, me parece que con los alumnos sobre todo en infantil y en primaria, que tienen tanta imaginación, es una pieza indispensable para poder darle salida, creando además composiciones increíbles que más tarde al ver el resultado tan positivo, aumentarán la autoestima.

 

Pienso que a través de trabajar la escritura en el aula podemos llegar a conseguir millones de objetivos que nos proponemos en la educación, como aprender a expresarse, adquirir conocimientos, valores, etc. Aunque todo esto, se podrá lograr si las actividades y la metodología están bien planteadas, es decir, me parece mucho más positivo si las actividades con la escritura tienen un marco abierto, donde se les de una guía o una base, acerca del tema, de lo que se va a hacer y a partir de ahí dejarles que creen.


 

Parece todo muy abierto y muy liberal según lo propongo, pero desde mi punto de vista la escritura es un arte, que tenemos que potenciar, que necesita creatividad, libertad, estrategias,…, porque su último fin es comunicar y expresar, como he dicho en un principio, todo lo que se piensa y se sienta.

 

Esta claro que según el fin, el tipo o el estilo de escritura es distinto, porque como se decía en la lectura no es lo mismo una carta, que la lista de la compra, que escribir lo que se va a decir en una conferencia,  pero en todos esos casos, la escritura parece necesaria, indispensable, y lo que más me gusta de ella es que nos ayuda a construir un puente entre nosotros y los demás, entre nuestros pensamientos y nosotros mismos, entre distintos países, cruzar fronteras, y acompañar a alguien a lo largo de la vida a través de un libro, de un periódico diario…y en este caso entre compañeros o entre alumnos- profesor.

 

Así pues, ¿por qué no utilizar esta vía? ¿por qué no llevarla más allá de lo que es escribir en un examen aquello que se sabe?

 

Tengo unas ideas muy idealistas sobre lo que supone la escritura, sobre lo que significa, pero es que para mí es un gran vínculo para llegar a los demás. Cuando parezca que nadie escucha, escríbelo, porque alguien lo leerá. Es lo que creo, pues  en el mundo en el que vivimos no todos aprendemos a escuchar pero si que aprendemos a leer.

 

 

LARA